jueves, 17 de enero de 2008

Desde mi cielo



Guillem me regaló este libro hace ya unos meses y me enganchó desde la primera página.



Humano y, aunque duro, te deja con una sonrisa en la cara muchas veces. Aunque duro es, y mucho. Sobretodo si sabes meterte en la historia y verla con los ojos de la narradora.

Más tarde supe que habían hecho una peli y la van a estrenar en un tiempo. La veré seguro, aunque creo que costará mucho visualmente, mostrar lo que en el libro imaginas mientras lees.


Habrá que verlo y luego opinar.



Os lo recomiendo. Es ameno y no lo parece pero, cuando pasan los días pasa algo y te viene el libro a la cabeza.

A veces hay que valorar más las cosas que tenemos. Eso sí te deja claro.

miércoles, 16 de enero de 2008

De visita

Hoy tengo una visita. Es decir, que debo ir a uno de "mis" Hoteles a visitar a uno de "mis" Maitres para ver cómo va todo y que me conozcan. Porque éste aún no me conoce.

No hay cosa que me dé más pereza que ir de visita. Tengo que cambiar mi forma de vestir por completo. Ponerme traje y chaqueta es difrazarme, pero es como debo ir. Prefiero ponerme el vestido, es más mi estilo, pero el traje y los tacones... No están hechos para mí.

De todas maneras, lo que me sorprende es la reacción de la gente en el metro o por la calle. Te miran, te analizan de arriba a abajo. Miran la raya que te has pintado en los ojos, tu americana y la camisa y en su mirada puede haber respeto o todo lo contrario, al creer que eres una pija o algo por el estilo. Me sorprende. Sólo es ropa. Sólo eso. Pero depende cómo vistas, serás una cosa u otra. ¿No es extraño? Porque todos lo hacemos. Todos. ¿O me diréis que no?

viernes, 11 de enero de 2008

¿Hay un final?


Sentada en una roca frente al mar, miro el horizonte pensando en si debe tener un final. Si en la línea que parece el límite, acaba todo. Me levanto y camino hacia la orilla sin dejar de mirar ese límite y me quito las chanclas sin bajar la vista. Me voy metiendo en el agua poco a poco, cada vez más emocionada por lo que estoy a punto de descubrir.

Nado y nado sin parar, oyendo mi respiración y el ruido que hace el agua a cada brazada, hasta que llego al final. Y sí, hay un límite. Me pongo de pie en una especie de cascada y miro a los lados. Es una cascada infinita y sé que si cayera (porque abajo hay mar), no podría volver a subir jamás.

Es cuestión de segundos. Irme sin mirar atrás o retroceder y volver donde siempre he estado.

Levanto los brazos y salto. Y ese instante en el aire, mientras caigo hacia lo desconocido, es el momento más feliz de mi vida.

miércoles, 9 de enero de 2008

Hay bromas...


Esta mañana iba caminando por la calle cuando de repente veo como un anciano, de unos 70 años, le pega un soberbio empujón a otra señora que hablaba tranquilamente con una amiga, con el carro de la compra a su lado.
"Es que os ponéis en medio de la calle!"
A lo que la mujer, ni corta ni perezosa, le devuelve el empujón gritando "Será que no tienes sitio!"

El hombre se ha tambaleado. Le he visto en el suelo con las gafas rotas y algo más, porque a sus años la caída no sería buena.

Una mujer que iba detrás me ha mirado con ojos como platos y yo he sonreido. Era una broma entre los 3 amigos que se encontraban en la calle. Pero la broma le ha ido de un pelo al pobre hombre que por poco se deja los pocos dientes que le quedaban en la acera.

Les he esquivado y pensado: "Pues es verdad. Estáis, como siempre, ocupando toda la calle. Es que estos jóvenes...".

¿Rebajas?

Las rebajas suelen ser, en su mayoría, un timo para nosotros, los pobres currantes, que las esperamos para comprarnos algún caprichillo que no hemos podido darnos antes.

Pero en realidad no está tan rebajado y a veces, ni lo está. Aun así, seguimos cayendo en lo mismo, buscando algo que valga la pena.

Hoy he ido a una tienda en busca de una bambas que hace tiempo que miro y, vaya, estaban, pero no mi número. Me he probado hasta un número más pero... nada que hacer. Así que he seguido mirando, no sin mucha convicción de ver algo, y he encontrado una camiseta. Y he pensado, ¿por qué no?, mientras me la llevaba al probador. Me ha gustado y me la he llevado.

Mientras cogía el metro pensaba que ya había hecho mi compra de rebajas (rebaja notable, esta sí) y de momento, nada más. Que mientras pagaba el billete del metro bufaba sonoramente pensando en cómo pueden ser tan ladrones y subir tanto todo, hasta el metro. O el pan, o el agua, o la leche...

Respirar de momento es gratis, así que he vuelto a bufar.

domingo, 6 de enero de 2008

No quiero...

Y me hacen ser fuerte en las noches de invierno.
Y me dan calor, electricidad y resolución.

Ahora puedo enfrentarme a esta ansiedad
que me empuja al mar,
que me quita el sol,
que me hiere y me mata
y me hace pensar que todo acabó,
que ésto es el final,
y que muere por verme llorar...
Sé que muere por verme llorar...

Y no quiero volver a llorar.

miércoles, 2 de enero de 2008

Sudd





Sudd ha sido escogida por El Periódico como una de las 10 mejores novelas nacionales del 2007.

Un libro escrito por Gabi Martínez, escritor de la nueva generación por la que debemos apostar todos. Abrir una puerta a las nuevas promesas y ver que, aun sin tener la publicidad de otros escritores de renombre, son tanto o más buenos y nos llenan de frescura y punto de vista. Quizá algo más cercana a la nuestra...

Como bien dijo José Ribas una vez:
"Mario Torrecillas, Clara Usón, Xavi Calvo, Josan Hatero, son los colegas de este joven que despunta y que tanto me convence desde el primer instante. Como dice Torrecillas, Gabi es un crack."

Y, por qué no decirlo, su libro me encantó y cuando llegué a la última página me quedé con ganas de más...

Ahora lo traducirán en Brasil. Vamos abriendo puertas.

Bien. Ahora me toca a mí.

Mi hermano Gabi es un crack.